La subida de las memorias RAM hace que Intel siga trabajando en Raptor Lake

Estimada Comunidad Remth 2.0:

Estamos ante una época en la que posiblemente nos hallemos en un estancamiento tecnológico. Esta década, debido a todos los factores que se han ido acumulando, ha convertido la compra de un equipo informático en una auténtica odisea. Durante la pandemia se produjo una caída en la producción de obleas de semiconductores, un problema que seguimos arrastrando. Posteriormente, las guerras en Ucrania y Irán han afectado gravemente al sistema de transporte y a la cadena de producción, llevándola cerca del colapso. Ahora, la escasez de memoria RAM ha eclipsado al resto de componentes, provocando subidas de precio muy agresivas.

La memoria DDR5 ha quintuplicado su precio en solo un año, y todo apunta a que tardará en volver a niveles asumibles para el usuario común. Por ello, muchos —incluido yo— hemos optado por seguir utilizando arquitectura DDR4. La semana pasada, por ejemplo, adquirí un Ryzen 7 5800X3D para continuar gestionando el apartado audiovisual de mi comunidad.

Intel también ha visto cómo esta situación repercute en sus ventas: vende menos equipos basados en DDR5, mientras que la arquitectura anterior se está agotando rápidamente. Por ello, la compañía ha rehecho su hoja de ruta y, según su vicepresidente Robert Hallock, prolongará la vida útil de la gama Raptor Lake, correspondiente a las generaciones 13ª y 14ª.

Con los incrementos de precio, el usuario opta por arquitecturas que no supongan una locura económica. Aunque esto también genera cierta subida, permite que la gente pueda seguir comprando equipos en condiciones. Intel y AMD han comprobado que los microprocesadores de esta arquitectura siguen siendo muy demandados, y es posible que veamos nuevas variantes dentro del catálogo.

Imagen de Microprocesador RAPTOR LAKE de INTEL en caja de venta / COPILOT

Puntos clave: ventajas de Intel Raptor Lake

  • Mayor rendimiento en single‑core y multi‑core, con mejoras notables frente a Alder Lake gracias a frecuencias más altas y optimizaciones internas.
  • Arquitectura híbrida mejorada, con P‑Cores Raptor Cove más rápidos y E‑Cores Gracemont más eficientes.
  • Más núcleos, alcanzando 24 núcleos y 32 hilos en modelos como el i9‑13900K.
  • Frecuencias turbo superiores, con incrementos de hasta +600 MHz respecto a la generación anterior.
  • Caché L2 y L3 ampliada, reduciendo latencias y acelerando tareas exigentes.
  • Mejor rendimiento en gaming, con mejoras de hasta 24% frente a Alder Lake.
  • Mejor rendimiento en creación de contenido, con incrementos de hasta 34% en renderizado.
  • Compatibilidad con DDR4 y DDR5, facilitando actualizaciones sin cambiar toda la plataforma.
  • Compatibilidad con placas LGA1700, incluyendo chipsets 600 y 700.
  • Soporte para PCIe 5.0, Thunderbolt 4 y Wi‑Fi 6E, ampliando conectividad y expansión.
  • Tecnologías de boost avanzadas, como Adaptive Boost y Thermal Velocity Boost.
  • iGPU Xe mejorada, útil para multimedia y gráficos básicos.
  • Mayor estabilidad y rendimiento sostenido, especialmente en multitarea y cargas prolongadas.

Ahora, como usuario, debes valorar cuánto puedes o quieres invertir en tu dispositivo.

A su servicio. Fuente: HARD Zone