Como puede incidir en tu factura dispositivos mal gestionados NAS
Estimada Comunidad Remth 2.0
Datos y mas datos corren por internet. Estamos ante una era en la cual la información viene y va haciendo un transito en la red. Según el tipo de persona esta opta por servicios en la nube o se prepara su propio servicio de datos. Este servicio es la NAS la cual es un equipo gestionado con un sistema operativo la cual nos da acceso a nuestros datos de una forma remota y teniendo mayor privacidad sobre ellos.
Pero esto conlleva un pequeño problema y es que nos encontramos ante un consumo de energía necesario para su funcionamiento. Hay varios factores que os voy a exponer para evitar gastos innecesarios en la factura y por qué hoy en día es necesarios estas acciones.
Maneras de mejorar el consumo eléctrico de un Servidor NAS:
1) Reducir el número de discos o usar modelos eficientes
Cada disco duro añade varios vatios al consumo total del NAS, incluso cuando no está en uso activo. Consolidar datos en menos discos o usar modelos optimizados para NAS reduce el gasto energético. Además, los HDD de baja velocidad y los SSD consumen menos y generan menos calor.
2) Configurar el reposo de discos (HDD spin‑down)
Permitir que los discos se detengan tras un periodo de inactividad evita que giren constantemente. Esto reduce tanto el consumo eléctrico como el desgaste mecánico. Ajustar el tiempo de reposo entre 10 y 20 minutos suele ser un equilibrio adecuado.

3) Optimizar ventilación y temperatura
Un NAS mal ventilado obliga a los ventiladores a trabajar más, aumentando el consumo. Mantenerlo en un espacio fresco y limpio ayuda a estabilizar la temperatura interna. Con ello, los ventiladores funcionan menos tiempo y a menor velocidad.
4) Evitar sincronizaciones en tiempo real innecesarias
Las sincronizaciones continuas mantienen los discos activos sin necesidad real. Programar copias en horarios concretos reduce actividad y consumo. Esto también evita que servicios de indexación o monitorización despierten los discos constantemente.
5) Desconectar dispositivos USB no utilizados
Cualquier dispositivo USB conectado consume energía, aunque no esté en uso. Retirar discos externos, dongles o adaptadores innecesarios reduce el consumo base del NAS. Además, evita que ciertos dispositivos mantengan el sistema activo.
6) Desactivar servicios que impiden el reposo
Servicios como DLNA, indexadores multimedia, Docker o máquinas virtuales pueden impedir que los discos entren en reposo. Revisar qué procesos mantienen actividad constante es clave para optimizar el consumo. Desactivar lo que no uses libera recursos y reduce gasto.
7) Usar encendido y apagado programado
Si no necesitas el NAS 24/7, programar horarios de funcionamiento reduce drásticamente el consumo anual. Encenderlo solo cuando realmente lo usas evita horas de gasto inútil. Esta estrategia puede ahorrar entre un 30 y un 40% de energía.
8) Usar SSD para sistema o caché
Los SSD consumen menos energía que los HDD y generan menos calor. Usarlos para el sistema, contenedores o caché reduce la actividad de los discos mecánicos. Esto permite que los HDD entren en reposo más fácilmente y durante más tiempo.
9) Medir el consumo real
Un medidor inteligente permite saber exactamente cuánta energía consume tu NAS en diferentes escenarios. Con estos datos puedes identificar qué servicios o configuraciones disparan el gasto. Ajustar en base a mediciones reales es la forma más precisa de optimizar.
10) Mantener firmware y apps actualizadas
Las actualizaciones suelen mejorar la gestión energética, el control de ventiladores y la eficiencia de procesos internos. Un NAS actualizado trabaja de forma más estable y con menos picos de actividad. Esto se traduce en un consumo más bajo y predecible.
Por mi parte en cuanto a estos sistemas uso un mini pc el cual tiene un sistema el cual trabaja en este hecho. Como no dependo de guardado de copias de seguridad solo uso 2 teras de disco y es usado para gestión de datos en caso de uso y descargar.
Siempre a su servicio.
Fuente de información REDES Zone
