Cuando sacas un producto te la estás jugando a cara o cruz: los casos de MICROSOFT
Estimada Comunidad Remth 2.0:
Todas las empresas que trabajan con ánimo de lucro lanzan productos o servicios para el consumidor. Si lo polarizamos con el hecho de que existen millones de compañías, nos damos cuenta de que, en cierta forma, es una ruleta rusa en la que nadie quiere ser el objetivo de la bala. De este hecho sabe mucho MICROSOFT, que desde sus inicios y especialmente desde su convención BUILD 2011, ha aprendido numerosas lecciones. Como sabéis, Microsoft lleva muchos años invirtiendo en I+D, realizando fuertes apuestas en servicios e infraestructuras gigantescas. La mayoría han salido bien, y hoy es la segunda compañía más grande a nivel bursátil.
Pero toda moneda tiene su cruz, y aquí os menciono algunos productos que no funcionaron como la compañía esperaba. Windows 8 fue una de las grandes apuestas de Microsoft en 2011, pero su enfoque táctil para ordenadores de sobremesa provocó un rechazo masivo. La falta de aplicaciones adaptadas y el cambio drástico respecto a Windows 7 hicieron que el sistema nunca cuajara entre los usuarios. Microsoft tuvo que rectificar durante años hasta lanzar Windows 10 en 2015, que actuó como un reinicio completo para corregir el rumbo del sistema operativo.

Windows 8 fue una de las grandes apuestas de Microsoft en Build 2011, pero su enfoque táctil para ordenadores de sobremesa provocó un rechazo masivo. La falta de aplicaciones adaptadas y el cambio drástico respecto a Windows 7 hicieron que el sistema nunca cuajara entre los usuarios. Microsoft tuvo que rectificar durante años hasta lanzar Windows 10 en 2015, que actuó como un reinicio completo para corregir el rumbo del sistema operativo.
Cortana, presentada en Build 2014 como la respuesta de Microsoft a Siri, tampoco logró imponerse. Aunque llegó a integrarse en Windows, Xbox y otros servicios, nunca alcanzó la relevancia de Alexa en el hogar. Con el tiempo, Microsoft fue retirando el asistente de sus productos principales, dejando su espacio a una nueva generación de asistentes basados en IA, culminando en la marca unificada Microsoft Copilot.
HoloLens debutó en Build 2015 con la promesa de llevar la realidad mixta al salón de casa, pero ese futuro nunca llegó. El dispositivo terminó orientándose exclusivamente a usos profesionales —cirugía, manufactura, formación empresarial— y Microsoft confirmó que no habría una tercera generación para consumo. Lo que nació como un producto revolucionario para el público general acabó siendo una herramienta nicho para sectores especializados.
Como veis, aun con un marketing correcto, los usuarios y consumidores son quienes tienen la última palabra. En mi opinión, estos productos se desmarcaban demasiado de los cánones del consumidor, y por ello no terminaron de cuajar.
Siempre a su servicio. Fuente de información: SoftZone
Puntos clave
- Ruleta rusa del mercado tecnológico
- Microsoft y su apuesta constante por el I+D
- Windows 8: rechazo por enfoque táctil
- Cortana: incapaz de competir con Alexa
- HoloLens: de revolución doméstica a herramienta profesional
- El consumidor siempre tiene la última palabra

